¡NO TEMAS!


¡Qué promesa más hermosa! No temas, yo te ayudo nos dice el Señor. Así que levantemos la mano para decirle adiós a los temores que nos impiden avanzar. Recordemos que hay mucho por hacer. No detengamos nuestros pasos. Dios nos está mostrando la escalera que nos conducirá hacia sus brazos. Subamos aunque muchos de sus peldaños nos hagan caer. Vayamos confiados en Cristo Jesús que con sus manos nos sostiene, nos anima y nos lleva a parajes maravillosos a disfrutar de sus bendiciones.



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